El año 1.894 se inauguró la línea, y tal y como se había dicho, el pueblo contaba con una minúscula construcción que hacía las veces de apeadero, estación y punto de reunión para ver pasar el tren, y sobre todo para calmar la creciente curiosidad que el asunto había despertado en la zona, todo el mundo sabía cuando llegaba un tren, todo el mundo disfrutaba de aquello enormes y largos carboneros arrastrados a duras penas por las pacific…………………
Dos años más tarde, cogería uno de aquellos trenes y sin saber muy bien como ni porqué acabo metiéndose en un barco, en 1.897 llegó a Cuba, por aquél entonces en pleno proceso de guerra, a él , como a muchos otros le habían prometido mucho por luchar lejos de su país en aquella isla, y las cosas al principio funcionaron, los insurgentes no tuvieron muchos aciertos, pero los norteamericanos con el pretexto de recoger de la isla a sus súbditos, llevaron uno de sus acorazados, el Maine. El barco llego a Santiago el 25 de enero de 1.898, y tres semanas mas tarde se hunde tras unas explosiones aún sin aclarar y los Estados Unidos declaran la guerra a España el 25 de Abril de ese mismo año.
El 3 de Julio de aquel año, toda la flota española sirvió de blanco de tiro para los americanos, cuyos barcos a pesar de tener la misma antigüedad, disponían de un blindaje mayor, el 12 de Agosto se firmó la paz, fue un auténtico desastre militar, político y social, el día 10 de Diciembre de aquel año, se firmó el Tratado de París, que imponía las condiciones americanas, por las que los Estados Unidos se apoderan de Cuba, Las Antillas, las Filipinas y la isla de Guam, colocando un gobernador norteamericano en Santiago el día 1 de enero de 1.899……………….
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Buscó algo que llevarse a la boca en su petate, y no tardó en quedarse dormido de nuevo, unas pocas horas mas y de nuevo el vagón se llenó de ruidos, estaban entrando en la estación de Delicias, él no conocía Madrid, pero tampoco le importaba mucho y total, con el tiempo que el tren estaría detenido no podría ver mucho, así que decidió quedarse en los alrededores de la estación, era sólo una cuestión de matar el tiempo, de pasar otro rato hasta que llegara la hora de volver a subirse al tren.
El sol calentaba de lo lindo al mediodía y cuando llegó a la estación, pensó que la tarde sería muy calurosa dentro de aquel vagón que llevaba toda la mañana expuesto al sol, no se equivocó, el calor era sofocante, espeso, y sumado al humo de los cigarrillos aquello parecía más un bar de su barrio en verano que un coche de viajeros. Hasta entonces no había recordado a su familia, justo hasta ahora en el que pensó en el bar de su barrio cuando sintió aquella añoranza que tardaría cierto tiempo en poder olvidar………..cerró los ojos, pero no tenía sueño, haciendo un esfuerzo para poder olvidarse de la algarabía que le rodeaba pensó en lo que había dejado atrás……………..
Los primeros recuerdos que tiene son de su barrio, curiosamente no de su familia, sino de su calle, aquella estrecha calle dónde comenzó a jugar, sus amigos de la escuela, las peleas infantiles, después se esfuerza mas y también recuerda los gritos de su madre llamándole, a sus hermanos discutiendo como lo que eran, unos niños, y vagos recuerdos, la otra escuela a la que acudió, los amigos que cambió, los miembros de su familia que se fueron quedando en el camino, dejando ese hueco que nunca se puede llenar……………..aquellas noches en la que haciendo aquellos entrañables deberes veía a su padre acurrucado sobre la vieja radio mientras intentaba escuchar sin mucho éxito Radio Francia Internacional……………pero sobre todo y ante todo, él siempre asoció sus recuerdos a determinados olores, la cocina de su madre, el olor de su escuela, el de la primera chica con la que estuvo…………….y ahora el olor que le devolvió a su realidad, el olor del hacinado vagón del tren que le llevaba a un sitio que no sabía muy bien donde se encontraba ……………………..
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Llovia, No le quedaba mucho para cerrar la caseta de guardagujas, sólo faltaba de entrar el último carbonero de Guardo…………….mientras esperaba, los recuerdos le asaltaron………..¿porqué nunca se marchó del pueblo?, casi todos sus amigos se fueron, y se fueron por esas vías hacia Bilbao, las fundiciones, los hornos, el trabajo y una esperanza mejor de otra vida………….él no, él se quedó, …………el tiempo, las crisis y la vida hizo que por esas mismas vías volvieran casi todos, ……….tanto trabajo, tanto esfuerzo y todo para volver al pueblo, ………….
El se quedó, vio pasar la vida al mismo tiempo que los trenes,…….. como dice mi amigo Iván, trenes que van, trenes que vienen, tren de mi vida,…………….el traqueteo de la GECo subiendo con su carga le devolvió al presente…………..cerro la aguja y la caseta, de repente se había hecho también de noche, se subió los cuellos del raído abrigo y caminando por las húmedas calles se fue a su casa……………
Al día siguiente Anselmo, no bajo a la caseta, se había acostado pensando en sus trenes y en su vida,……….. no despertó,………….. tenía 64 años,…………. y casi todos los pasó entre railes……..su vida en una vía de 1000mm
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El edificio de la estación tenía un cuerpo central y dos anexos, el edificio aún mantenía las ventanas, una puerta abierta invitaba a pasar dentro……………
Al mediodía, cuando el tibio sol de noviembre calentaba las maderas de los viejos bancos, él se preguntaba si hoy vería pasar el expreso………todos los días se hacía la misma pregunta, y siempre mantenía la secreta esperanza de verlo pasar cerca……… Cuando las luces de la noche aparecieron supo que hoy tampoco vería pasar ningún tren, un día más, una esperanza más, una desilusión más………..
Era un cartel de estación,……………………. se llamaba Salinas de Los Infantes………………….
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El último tren había pasado ya, él había esperado inútilmente, era ya noche cerrada y se volvió sobre sus pasos, cuando dejó el sendero que conducía a la estación, creyó oir algo, ¿otro tren?, no. No podía ser, la estación estaba ya cerrada, las luces apagadas y en cambio el oía lo que parecía ser un tren, incluso distinguía claramente el resoplido de los viejos motores diesel………
Cuando llegó al andén ya no se oía nada, apenas el murmullo del agua sobre la tejavana, sin embargo no estaba solo, una sombra se dibujaba sobre el suelo, apoyada en la pared de los retretes había una figura…………….estaba seguro de que cuando él dejo la estación, no había nadie más, sin embargo allí había alguien, y le miraba …………..
Un sobresalto le acompañó cuando la figura se le acercó………no podía distinguir mucho, una amplia gabardina y un sombrero dejaban muy poco que ver……….Buenas Noches, ¿también tú estás esperando?.................
Nuestro hombre no salía de su asombro, aquella figura le estaba preguntando y le “esperaba”?, para que la situación fuera del todo irreal, de nuevo se escuchó esta vez más cerca el traqueteo del tren. Aturdido apenas pudo balbucear algunas palabras sin sentido, mientras intentaba ordenar sus pensamientos y entender la situación, tuvo tiempo, la figura se alejó y se mantuvo a distancia, como si también ella esperara el misterioso tren.
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Nada que hacer, desde que suspendieron el omnibús de la mañana, el jefe de estación se limita a ver pasar el tiempo, lenta y pausadamente, sólo el tiempo, espera que al mediodía baje el mercancías, mejor dicho esperar que pase, esa será su labor, verle pasar, hace mucho tiempo que ningún tren para en la estación , ni siquiera en el apartadero de D. José María, que se muere de viejo igual que su dueño……………
Una mikado suena entre la niebla, por fin, había recibido el telefonema de la estación de Horna pidiendo vía, había respondido y allí estaba, en el andén, esperando al tren…………
Entre la niebla, visto y no visto, apareció volvió a desaparecer, mientras el jefe de estación volvía a refugiarse en el calor del edificio recordó, con cierta nostalgia, cómo hace casi 35 años se inauguró la línea, de hecho fue a su familia a la que le expropiaron el terreno para edificar la estación, una buena finca de cereal, lástima, pero a cambio el pudo tener el trabajo y al fin y al cabo tampoco fue tan mal, el cambio fue sustancial, además había puestas muchas ilusiones en el pueblo, si todo salía como estaba previsto, podrían bajar a Santander cómodamente, y se podrían olvidar del tortuoso y difícil viaje a través de cualquiera de los muchos puertos, Estacas, Sía, Tornos, Escudo……………………..
No, no salió como estaba previsto y el ferrocarril fue condenado a morir lentamente y caso con él, los pueblos que atravesaba, al final era solamente un mercancías y algún ómnibus de pasajeros que subía a Burgos, poca cosa para un ferrocarril de esa importancia………..
Levantó la vista, había desaparecido la niebla, un hermoso campo de cereal se extendía al otro lado de las vías, algún tímido rayo de sol iluminaba la escena, se acordó cuando de niño se acercaba a los campos con su familia, entonces nadie pensaba en aquel sueño del Santander-Mediterráneo,………………..ahora tampoco.
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Esperando el tren.........................
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