Blogger Template by Blogcrowds

Siempre pensaba lo mismo, siempre creyó que aquello era una rutina diaria, al fin y al cabo, siempre hacía lo mismo, sacaba el billete, se colocaba en la cabecera del andén y jugaba a intentar quedarse justo en el lugar en el que se abrirían las puertas de la 440…………..

Esta mañana acertó, justo en el punto donde había calculado, se abrieron las puertas, entró, a la hora en la que viajaba no había mucha gente, pero enseguida notó algo raro, siempre cogía el tren a esas horas, pero esta vez no estaba bien, esta vez había algo raro, algo que no alcanzaba a distinguir………..

Se sentó, incómodo y molesto por la sensación que tenía, cuando el tren arrancó los habituales sonidos del coche comenzaron a adormilarle, otras veces lo había hecho, le gustaba dormitar hasta su destino, al fin y al cabo tenía un buen rato, casi una hora de sueño que “robaba”………….

Esta vez no fue una hora, se despertó sobresaltado, afuera llovía y el agua en los cristales no le permitía saber dónde se encontraba, el tren se había parado, y parecía que con él, se había parado todo, muy pronto se vio en el suelo rodeado de gente, pero no la oía, era como si estuvieran en otro mundo, le miraban asustados, le hacían gestos, pero él parecía como ausente, como si esa historia la estuviera viviendo a través de los ojos de otra persona, el tren seguía parado, o al menos eso pensó, de repente apareció más gente, mas gestos, mas palabras, más ruido, pero él seguía en su visión, todo le parecía un sueño, no sentía nada, no oía nada, sólo podía mirar a su alrededor, mirar sin ver……………..

Le pareció que le quitaban la camisa, dos personas se acercaron más con algo en las manos y de repente, un dolor brutal en el pecho,……………y el silencio le envolvió.

Dos días más tarde, mientras recuperaba la consciencia se vio en una cama de hospital, ya no estaba en el tren, estaba en una cama de hospital “cosido” literalmente de tubos y cables, ya no le dolía el pecho, y ahora pudo recordar lo que pasó……..

Un infarto casi se lo lleva al otro mundo, dentro de una 440………………

Las gotas de agua resbalaban por el cristal, el calor del coche empañaba los cristales, Pedro barría una y otra vez con su mano una pequeña zona de la ventanilla, lo suficiente como para poder vislumbrar algo del exterior, desde que habían salido de Madrid no había dejado de llover, esperaba con ansía que cesara la lluvia para disfrutar de su pequeño trono.

Desde siempre, las vacaciones habían sido para él, un viaje al norte, un viaje a casa de sus primos, en la playa, pocos días de sol pero todos en la playa.

Su familia tenía la costumbre de visitar siempre a sus parientes en Bilbao y luego coger el Vascongados para ir a su destino, Zumaia, para Pedro, aquél era un viaje inmenso, largo, era un aventura, y su máxima aspiración era coger un sitio en la ventanilla, siempre con la nariz pegada al cristal, como queriendo oler el paisaje………….

Pero aquella maldita lluvia le estaba estropeando el viaje,…………………poco antes de llegar a Burgos el tiempo cambio, algún rayo de sol comenzaba a aparecer y el comenzó a soñar, se imaginaba aquellos paisajes hace 500 años, las guerras fronterizas, los héroes de caballería, y de repente en lugar de ir sentado en aquellos asientos de skai, soñaba que iba a caballo por aquellos campos de trigo, agostados ya por el calor………….Pancorbo sería su base defensiva y desde allí repelería los ataques………………pasados los túneles, en la llanada alavesa construiría un castillo bien orientado y con buenas defensas………………un pescozón de su madre le despertó, habían salido ya de Miranda buscando los escarpados de la cornisa para buscar una cómoda bajada hasta Orduña…………….de nuevo la lluvía, anochecía cuando llegaron a Bilbao, un incómodo sirimiri que calaba hasta los huesos les acompañó por la calle hasta la casa de la familia, …………………ya no se acordaba de cómo crujían las escaleras, de aquellos suelos fríos de madera negra………..bueno, se dijo, sólo es una noche……………………

Por la mañana ya no llovía, en su lugar el sol dejaba un manto de luz que le permitió al menos, ver algo de la ciudad, mientras cruzaban el puente del Arenal en dirección a Atxuri, vio asombrado la acería, envuelta en su manto ocre…………….el edificio de la estación era pequeño, oscuro y a él le pareció muy sucio, igual de sucio que los coches del pulman, con aquellos tonos ocres , sin embargo algo tenían aquellos pequeños trenes que le gustaban mas, eran como juguetes grandes, y de nuevo la ventanilla, hoy sí, hoy con este día disfrutaría de su trono, cuando arrancó el tren, un laberinto de ríos, casas, fábricas, almacenes pasaba antes sus ojos, antes de que se diera cuenta y absorto en esos ”paisajes”, fueron apareciendo los verdes infinitos y los caseríos dispersos, baserris los llamaba su tío, dentro de poco llegaría a su destino, mientras seguía disfrutando de aquello, algún cruce con otro juguetes grandes, alguna incómoda espera y al final Zumaia, el sol, la playa, el verano las vacaciones……………………..y los juguetes grandes a los que siempre veía en aquella estación, subían de la estación del puerto al empalme, un poco más lejos de allí, subían corriendo por la vía, sólo tenían una intención, poder ver las carreras entre los Vascongados y el Urola, sus vías discurrían paralelas un buen trozo y cuando la ocasión se presentaba a Pedro le encantaba aquello………..y esta vez sin ventanilla……………….

introducción

Uno siempre camina por la vida, siguiendo sus propios pasos, mejor dicho dando sus propios pasos, a veces rápidos, a veces lentos, pero caminando, ………….la vida al igual que el tiempo que pasamos en ella van de la mano……………

Uno coge el tren que quiere y se baja cuando quiere, pero nunca puede volver hacia atrás, en esta vida sólo sirve tomar un desvío, a veces ese desvío sólo conduce a una vía muerta, otras a una nueva ruta, …………………………así es la vida, una vía de decisiones y deseos………..

Un billete de tercera…………….

Serían las cinco de la tarde, en aquel secarral el sol caía con justicia, la marquesina de la estación, apenas proyectaba una tenue sombra que no podía mitigar el sofocante calor, a él le era igual, estaba acostumbrado, estaba harto, estaba harto de aquel calor, de aquél pueblo, estaba harto de ver pasar el tiempo lentamente sin más esperanza que la de acabar un día más, un año más, una vida más. Pero no, aquella era su vida, mejor dicho aquel era su castigo y de su vida sólo había proyectos, ilusiones, trabajo, pero todo pasaba por salir de allí………..

Al final se decidió, al fin y al cabo no tenía ningún vínculo que le uniera a aquel pueblo, llegó aquí hace muchos años, engañado por las ilusiones de los demás, por las promesas de una vida mejor, de un trabajo mejor, nada de aquello ocurrió, lo que realmente pasó fue que había quemado diez años de su vida allí y estaba como al principio, cuando salió de su casa con la idea de comerse el mundo y unas zapatillas como equipaje……….

Esta vez no, esta vez no sería así, ahora no tenía promesas, solo le habían prometido esfuerzo, trabajo duro y poco dinero, pero al menos saldría de allí y al menos podría hacer algo que siempre quiso, visitar la gran ciudad y dejar los secarrales………..el sonido de una locomotora le despertó de sus pensamientos,…………………no había viajado mucho y menos en tren, así que le sorprendió aquel estruendo de sonidos, vapor y humo……..no dudó mucho, se subió al vagón que le pareció asegurándose de que aquel tren le llevaría a su destino. El Norte………….los verdes de los prados, el frío, la lluvia…………..todo lo que anhelaba y no tenía.

Dentro del vagón, el calor era aún peor, pero el ya no lo sentía, él sólo pensaba en el norte y en el cambio que su vida daría………………….hacía horas que miraba por la ventanilla atascada, el paisaje estaba cambiando a esos añorados verdes……………..

La locomotora 240-2423 que acompañaba a la titular del expreso la 4532 ,hizo su entrada en Astorga pasado ya el mediodía y con casi dos horas de retraso, una aguja cambio el tren de vía para repasar unos puntos de frenos, al parecer sin importancia,………….él seguía mirando por la ventanilla…………………

El expreso 421 arrancó por fin, minutos más tarde, en la bajada de Brañuelas, se para en La Granja porque la 240 tiene un problema de frenos……………..nuestro viajero contempla entusiasmado la maniobra, hay que desenganchar la máquina, otra aguja, otro cambio de vía………..

El expreso ya sólo con la 4532 en cabeza reanuda la marcha cuesta abajo, ganando tiempo y velocidad, demasiada velocidad cuando pasan por la estación de Albares sin hacer la parada reglamentaria, el jefe de estación aterrado comunica a las 13,10 am a Torre del Bierzo que el 421 circula sin frenos……………..él ya presiente algo, hay algo que no va bien, el tren ha ganado mucha velocidad, está bajando y no percibe que vaya frenando, juraría que cada vez coge más velocidad, está sorprendido, pero también asustado……….cinco minutos más tarde el 421 entra en Torre, no hay tiempo para nada, sobrepasó la estación hasta penetrar en el túnel nº 20 donde estaba la 4421 con tres vagones, intentando esquivar el brutal impacto…………..esta vez en Torre no hubo aguja, ni tampoco hubo cambio, sólo hubo sorpresa y miedo………..un miedo terrible a lo desconocido, a lo incierto, a morir sin llegar a ver sus sueños……….

El impacto fue brutal, el interior del túnel se convirtió en un infierno y aún faltaba otro impacto, el del mercancías que arrastrado por una Santa Fé circulaba en dirección contraria y que había salido del túnel nº 21………..

Eran las 13,30 de aquél fatídico 3 de Enero de 1.944,…………………………el ruido era ensordecedor, y también era aterrador ya que el silbato de la 4421 se había quedado enganchado y estuvo sonando hasta que se acabó el vapor…………………se despertó todavía aturdido una hora más tarde, dolorido y asustado miró a su alrededor………..sólo había madera, fuego, humo y miedo, mucho miedo…………….no recordaba mucho, pero pronto se recuperó, ayudó a la gente que tenía a su alrededor,………………….el silbato de la 4421 seguía sonando……

Años más tarde, sentado tranquilamente frente a su casa en Torre del Bierzo, todavía recordaba con miedo aquel silbato,……………su verdadero cambio de vía, su verdadera aguja estuvo en su bolsillo, en el dinero que entonces no tenía y que sólo le sirvió para comprar un billete de tercera clase, un billete en uno de aquellos cinco coches de tercera que no llegaron a entrar en el túnel…………………un billete de tercera en el coche nº 2078………………

La gente hablaba mucho, que si se construiría una estación, que si no, que si los trenes no pararían, aunque pensándolo bien, él no se creía nada, de hecho no sabía lo que era un tren, si es verdad que la gente del ferrocarril había hecho reuniones para informar de todo aquello, pero al final a él sólo le quedó claro, que se quedaría sin alguno de sus corrales, y todo, porque se colocaría en sus terrenos unos rieles por donde circularía el tren, ¿seguro?, el caso es que ciertamente y cumpliendo su palabra la gente del ferrocarril comenzó las obras, explanación, tendido de vías, aquello era como un llevar el carro entre rieles de hierro,…………..curioso sistema, si, muy curioso………..

El año 1.894 se inauguró la línea, y tal y como se había dicho, el pueblo contaba con una minúscula construcción que hacía las veces de apeadero, estación y punto de reunión para ver pasar el tren, y sobre todo para calmar la creciente curiosidad que el asunto había despertado en la zona, todo el mundo sabía cuando llegaba un tren, todo el mundo disfrutaba de aquello enormes y largos carboneros arrastrados a duras penas por las pacific…………………

Dos años más tarde, cogería uno de aquellos trenes y sin saber muy bien como ni porqué acabo metiéndose en un barco, en 1.897 llegó a Cuba, por aquél entonces en pleno proceso de guerra, a él , como a muchos otros le habían prometido mucho por luchar lejos de su país en aquella isla, y las cosas al principio funcionaron, los insurgentes no tuvieron muchos aciertos, pero los norteamericanos con el pretexto de recoger de la isla a sus súbditos, llevaron uno de sus acorazados, el Maine. El barco llego a Santiago el 25 de enero de 1.898, y tres semanas mas tarde se hunde tras unas explosiones aún sin aclarar y los Estados Unidos declaran la guerra a España el 25 de Abril de ese mismo año.

El 3 de Julio de aquel año, toda la flota española sirvió de blanco de tiro para los americanos, cuyos barcos a pesar de tener la misma antigüedad, disponían de un blindaje mayor, el 12 de Agosto se firmó la paz, fue un auténtico desastre militar, político y social, el día 10 de Diciembre de aquel año, se firmó el Tratado de París, que imponía las condiciones americanas, por las que los Estados Unidos se apoderan de Cuba, Las Antillas, las Filipinas y la isla de Guam, colocando un gobernador norteamericano en Santiago el día 1 de enero de 1.899……………….
Raúl, vió todo aquello, fue testigo de todo, siempre añorando su tierra, no llegó a volver a España, murió en la isla de Cuba tres años más tarde, unas fiebres fueron la causa, un tren le sirvió para cumplir el sueño de salir de Cabañas de Virtus, y antes de su muerte soñaba de nuevo con aquello, aquellas pacific echando humo en medio de los prados de su querido pueblo…………………

Una historia encerrada en un viejo 8.000……………Javier tenía 2o años, toda una vida por delante y se la cortaban ahora, había recibido una carta del Ejército, tenía que incorporarse a filas el próximo verano, aún quedaba lejos, pero todo llegaría…………..
Nunca pensó como actuaría cuando le llegara el momento, siempre tuvo las ideas muy claras respecto a lo que sus amigos llamaban “hacer la mili”, él no quería saber nada de aquello, pero no estaban los tiempos para hacer muchas cosas, tiempos de cambios, tiempos de revueltas, tiempos de confusión, tiempos en los que un país olvidándose de su propia historia, pretendía hacerla de nuevo………….y él en medio de todo aquello.
El poco dinero que llevaba a casa, no servía de mucho, pero era una apoyo a la maltrecha economía familiar, castigada también por la época, ahora su familia no tendría ese minúsculo apoyo y en cambio tendría algún gasto más…………..se dedicó durante todo el año a hacer cualquier trabajillo, con la sola idea de que su marcha no representara una carga adicional a su familia, al final, se hizo con algo de dinero que supo mantener hasta el final de la historia.Llegó el día, finales de aquél verano revuelto, y sin saber muy bien se encontró de golpe en la estación, en un andén atestado de muchachos como él, mirando a todos los lados sin ver, buscando inútilmente aquél amigo de cuadrilla, del colegio, alguien en fin, con quién identificarse en este periplo de su vida, desconocido, no deseado y sobre todo inútil.Su destino era un campamento de Cordoba, Cerro Muriano………….muy lejos de su casa y muy lejos de casi todo…………lo único que encontraba como nexo de unión era el tren, ese viejo tren que le llevaría hacia su destino, ese viejo tren que esperaba en el andén rugiendo ya en su interior, como queriéndole robar los últimos segundos cerca de su casa, cerca de su familia, de sus amigos……… Subió, un olor fuerte le reventó en la cara, aceites, maderas viejas, asientos de skai, ventanas atascadas, y otros 200 chicos como él, ése sería su hábitat en los dos próximos días, interminables días, en los que por un momento llegó a pensar que el tren era su propia casa.Una vieja locomotora pitó al extremo del andén y aquello comenzó a moverse sin ningún ritmo, a golpes, hasta que el monótono traqueteo del tren, le devolvió a la realidad y miró a su alrededor…….sólo vió su misma cara reflejada en la de los demás, habían dejado atrás la estación y los habituales gritos habían dejado paso a un silencio momentáneo, por un momento y antes de volver a los gritos, charlas y fumetas, todo permaneció en silencio, como asumiendo cada uno su realidad, su separación de su vida, su comienzo en otra historia……..fue un silencio breve , pero suficiente, donde cada uno de los que ocupaban aquella cabina se miraron pensando todos los mismo, ¿y ahora qué?..............Había anochecido hacía rato, el frio empapaba las chapas del viejo 8000, y la gente comenzaba a dormitar acunada por el traqueteo, Madrid era el primer destino, Delicias la Estación…………….Javier pensó que aún estaba lejos, ni siquiera habían llegado a Miranda de Ebro, era hora de dormir un rato…………………………
La aguja de entrada a Venta de Baños le despertó, sobresaltado miró a su alrededor, no, no se había equivocado, estaba donde debía y no quería estar…………….en mitad de la noche, en mitad del tren y comenzando su vida……………….

Buscó algo que llevarse a la boca en su petate, y no tardó en quedarse dormido de nuevo, unas pocas horas mas y de nuevo el vagón se llenó de ruidos, estaban entrando en la estación de Delicias, él no conocía Madrid, pero tampoco le importaba mucho y total, con el tiempo que el tren estaría detenido no podría ver mucho, así que decidió quedarse en los alrededores de la estación, era sólo una cuestión de matar el tiempo, de pasar otro rato hasta que llegara la hora de volver a subirse al tren.

El sol calentaba de lo lindo al mediodía y cuando llegó a la estación, pensó que la tarde sería muy calurosa dentro de aquel vagón que llevaba toda la mañana expuesto al sol, no se equivocó, el calor era sofocante, espeso, y sumado al humo de los cigarrillos aquello parecía más un bar de su barrio en verano que un coche de viajeros. Hasta entonces no había recordado a su familia, justo hasta ahora en el que pensó en el bar de su barrio cuando sintió aquella añoranza que tardaría cierto tiempo en poder olvidar………..cerró los ojos, pero no tenía sueño, haciendo un esfuerzo para poder olvidarse de la algarabía que le rodeaba pensó en lo que había dejado atrás……………..

Los primeros recuerdos que tiene son de su barrio, curiosamente no de su familia, sino de su calle, aquella estrecha calle dónde comenzó a jugar, sus amigos de la escuela, las peleas infantiles, después se esfuerza mas y también recuerda los gritos de su madre llamándole, a sus hermanos discutiendo como lo que eran, unos niños, y vagos recuerdos, la otra escuela a la que acudió, los amigos que cambió, los miembros de su familia que se fueron quedando en el camino, dejando ese hueco que nunca se puede llenar……………..aquellas noches en la que haciendo aquellos entrañables deberes veía a su padre acurrucado sobre la vieja radio mientras intentaba escuchar sin mucho éxito Radio Francia Internacional……………pero sobre todo y ante todo, él siempre asoció sus recuerdos a determinados olores, la cocina de su madre, el olor de su escuela, el de la primera chica con la que estuvo…………….y ahora el olor que le devolvió a su realidad, el olor del hacinado vagón del tren que le llevaba a un sitio que no sabía muy bien donde se encontraba ……………………..
Cuando el tren salió de Delicias en busca del Sur, el calor era ya insoportable, el cansancio comenzaba a hacer mella en todos y tras la primera hora de viaje el traqueteo se convertía casi en un agradable murmullo………………..de nuevo dormitó, y de nuevo volvió a pensar en sus recuerdos, no era un persona muy dada a exteriorizar sus sentimientos, pero le hubiera gustado poder contarle a alguien lo que pensaba, aquellas cosas que nunca contó a nadie, en definitiva sus recuerdos……….Los domingos en la comida familiar después de la obligada y aburrida misa, por la tarde, mejor, todos al bar de la esquina, el único que tenía televisor y qué películas de vaqueros……………la monotonía de las escuelas los lunes, de nuevo los olores, tiza y tabaco, siempre recordaría como olía cuando su maestro encendía aquellos celtas con sus cerillas, el fósforo y el primer humo del cigarro………………….ha pasado mucho tiempo, pero aún recuerda perfectamente ese olor…………………..
La primera vez que fue a la playa, que conoció el mar, le pareció enorme y la brisa era salada, de repente, se dio cuenta que su vida había pasado fugaz y divertida, todo lo que recordaba era de muy corto recorrido, detalles, olores, trozos de imágenes que pasaban por su cabeza y que se confundían con el paisaje que pasaba tras los sucios cristales de las ventanas…………………De nuevo el tren se paró, de nuevo el calor, el humo de tabaco, y de nuevo la incertidumbre, ¿tardará mucho esto en llegar a su destino?, llevaba casi 24 horas allí metido, con la excepción del paseo por Madrid, y aún no estaban ni siquiera próximos a su destino, aquel viaje le parecía y aún hoy casi 40 años después le parece eterno.
Un pitido, una brusca frenada, el chirrido de los frenos del vagón y por fin el tren se detuvo, habían llegado a Córdoba, entre el remolino de gente recogiendo sus petates, pudo localizar el suyo, confundido entre el resto de reclutas se bajó al andén, le sorprendió, siempre pensó que aquello sería más cálido, una suave brisa le acarició la cara, por fin aire fresco y limpio………Mientras esperaba en el andén con el resto de la gente, los primeros gritos de la Policía Militar, las primeras órdenes, la primera bofetada a su limitada libertad……………
Intentando colocarse en una sinuosa y poco derecha fila, giró la cabeza, vió como el tren que le había traído hasta aquí abandonaba lentamente el andén……………….con él también se iban parte de sus recuerdos, parte de su vida, y con él llegó a otro destino……..desde entonces vería los trenes con otros ojos.
Nunca pensó que un simple vagón pudiera servir para tanto,…….. recordar,…………soñar, ……….vivir.

Por lo general, el tren circulaba casi siempre vacío, quizás a última hora de la tarde había algo de movimiento , pero era muy frecuente encontrar asientos vacíos, siempre vacíos, claro que no era de extrañar, el cierre de la línea se había anunciado con mucho tiempo de antelación y la nueva línea de autobús se había encargado del resto……….
Los días pasaban aburridos, hasta que llego el día final, el último tren que salía de allí, y de repente aquello se llenó de gente, como no queriendo admitir lo que era ya una realidad, habían convivido con los raíles durante toda su vida y ahora los levantarían, con suerte, con mucha suerte en la vieja estación harían un centro de interpretación de algo, ……………..la gente había acudido, no sé si para despedir el último tren, si para cerrar una etapa de su vida, o si para ver como el tiempo daba la razón a aquellos que hacía ya muchos años habían pronosticado que la línea nació ya amenazada de muerte.
Habían vivido 61 años con el tren pasando por su pueblo dos veces al día, se habían acostumbrado a él, pero eso no fue suficiente, el decreto lo cerró sin miramiento……………Como casi todo en la vida, ……. unos pensaron que ya era hora de cerrar aquel tren que apenas servía de algo, otros pocos, añorando quizás tiempos mejores vinculados al corto esplendor de la línea y la mayoría pasó de puntillas y con indiferencia sobre aquel cierre…………….
Hoy casi 23 años después, todo sigue igual, unos olvidando, otros recordando y los más ni siquiera recuerdan que por su pueblo pasaba un ferrocarril, probablemente el ferrocarril mejor construido , El magnífico Santander Mediterráneo………………. Originariamente diseñado en vía estrecha y modificado según el proyecto del año 1.920

Llovia, No le quedaba mucho para cerrar la caseta de guardagujas, sólo faltaba de entrar el último carbonero de Guardo…………….mientras esperaba, los recuerdos le asaltaron………..¿porqué nunca se marchó del pueblo?, casi todos sus amigos se fueron, y se fueron por esas vías hacia Bilbao, las fundiciones, los hornos, el trabajo y una esperanza mejor de otra vida………….él no, él se quedó, …………el tiempo, las crisis y la vida hizo que por esas mismas vías volvieran casi todos, ……….tanto trabajo, tanto esfuerzo y todo para volver al pueblo, ………….

El se quedó, vio pasar la vida al mismo tiempo que los trenes,…….. como dice mi amigo Iván, trenes que van, trenes que vienen, tren de mi vida,…………….el traqueteo de la GECo subiendo con su carga le devolvió al presente…………..cerro la aguja y la caseta, de repente se había hecho también de noche, se subió los cuellos del raído abrigo y caminando por las húmedas calles se fue a su casa……………

Al día siguiente Anselmo, no bajo a la caseta, se había acostado pensando en sus trenes y en su vida,……….. no despertó,………….. tenía 64 años,…………. y casi todos los pasó entre railes……..su vida en una vía de 1000mm

Entradas antiguas